lunes, 19 de enero de 2009

Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo. José Ortega y Gasset.

A pesar de lo personal de las preferencias musicales de cada uno, no hay duda de que hemos sido influenciados y a su vez hemos influenciado a la gente que nos rodea, o nos ha rodeado. Hace años una preciosa circunstancia me llevó a descubrir a un grupo nacido en la movida y una canción que no me canso de escuchar. Felicidades y gracias por el descubrimiento.

Un día como hoy, 19 de enero, pero en 1809, nacía Edgar Allan Poe. Destacó como escritor de poesía, relatos de detectives y cuentos de terror, influyendo en escritores de la talla de Julio Cortázar, Baudelaire o Jorge Luis Borges, quien afirma que “La literatura actual es inconcebible sin Whitman y sin Poe”. Entre sus obras más conocidas están Los crímenes de la calle Morgue (primer relato de detectives de la historia de la literatura) , El Cuervo (ó cómo hacerte desvariar los “nunca más”), El Corazón delator ó El Pozo y El péndulo. Este último, excelente relato de terror, describe la incertidumbre de un condenado a muerte por la inquisición. El calabozo donde el reo se encuentra recluido se encuentra, como no, en Toledo. No describe el lugar exacto del cautiverio. Lo que si conoce es dónde se celebró el auto de fe público por el este preso literario debió de ser condenado. El lugar elegido por la Santa Inquisición toledana era la plaza de Zocodover, justo dónde ahora está el restaurante de comida rápida Mcdonall, un maldito lugar dónde muchos hombres fueron sentenciados y comenzaron a morir.
(http://es.wikisource.org/wiki/El_pozo_y_el_p%C3%A9ndulo).

“La sentencia, la espantosa sentencia de muerte, fue la última frase claramente acentuada que llegó a mis oídos. Luego, el sonido de las voces de los inquisidores me pareció que se apagaba en el indefinido zumbido de un sueño”.

Poe también cultivo la poesía, destacando entre todos sus poemas Annabel Lee, dedicada a su fallecida esposa Virginia Clemm. Cuando casaron ella tenía 13 años y su muerte, a causa de la tuberculosis, le llego doce años después. El grupo Radio Futura, creado en 1979 (buena cosecha la de aquel año), adaptó casi literalmente este poema en una canción del mismo nombre. El vídeo fue realizado para el programa la bola de cristal en 1987.




No luce la luna sin traérmela en sueños
ni brilla una estrella sin que vea sus ojos.



En todos estos años, desde sus inicios como telonero de Elvis Costello, Radio Futura ha dejado un buen puñado de buenas canciones: La estatua en el jardín botánico, Escuela de calor (tuuuturutuchuuuuru), Veneno en la piel, Semilla Negra ó Paseo con la negra flor. Y siguen dando guerra. El próximo 30 de enero comienza en Las Rozas la gira de retorno de Juan Perro, el pseudónimo de Santiago Auserón, fundador de Radio Futura.


A Edgar Allan Poe se recuerda como un romántico oscuro, inmerso en una profunda tristeza provocada por la pérdida de sus tres amadas mujeres: su joven esposa, su madre biológica y su madre adoptiva. Sus recuerdos le iban matando. Según Joseph Joubert "La memoria es el espejo donde vemos a los ausentes." Pero por la correspondencia con sus familiares también se aprecia en Poe una cierta confianza en el futuro. “Empiezan a salirme las cosas a pedir de boca, gracias a que estoy mejor de ánimo, y pronto, muy pronto, espero, habré salido de mis estrecheces” . Quizás pensará que (y esta última es mía) “Ser optimista influye positivamente sobre el resultado”

lunes, 12 de enero de 2009

La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu. Albert Einstein.

En invierno el centro de reuniones habitual después del colegio fue durante años, con la excusa de algún trabajo de clase, la biblioteca municipal, y allí entre charlas, risas y bromas leía a trozos una colección de libros de un joven rubio de insolente flequillo y pantalones bombachos. La lectura concluía cuando, tras los dos o tres pertinentes avisos de la bibliotecaria, éramos merecidamente invitados a salir.


Un día como antes de ayer, 10 de enero (este blog cierra sábados y domingos), pero en 1929, nacía literariamente Tintín. Su padre, Hergé, puede estar bien orgulloso de su hijo. Recorrió como reportero, aunque nunca escribió ningún artículo, Rusia, el Congo, las pirámides de Egipto, las selvas sudamericanas, los fumaderos de opio en China ...y por supuesto la Luna. Y por si fueran poco, Hergé creo otros lugares como Syldavia. Todos ellos podremos verlos en la trilogía que producirán los directores de cine Steven Spielberg y Peter Jackson el próximo año.
La misma Syldavia de Tintín fue convertida en paraíso por La Unión. El vídeo es de una actuación en la bola de cristal. Ya escribiré otro día de este programa.




Sildavia no se halla en los mapas.
Distrae los sentidos en el silencio.
Es el jardín de las delicias.
Domina tu vuelo en el espacio.

El sol no derretirá tus alas.

Es para analizar la letra. Las dos últimas líneas dedicadas al mito de Icaro (un optimista ingenuo que quemó sus alas al ascender intentando alcanzar el paraíso) y la anterior a uno de mis cuadros preferidos del Prado, ese museo en el que, plano en mano, hice un día de guía.


La parte central de este tríptico “Jardín de las delicias” ha estado siempre bajo la sospecha de ser la imagen del paraíso soñado por los adamitas, secta a la que se supone que pertenecía El Bosco, su autor. Algunos integrantes de esta secta fueron quemados en Toledo durante la inquisición en el llamado “brasero toledano” o “brasero de la vega“, construido en mampostería justo en el hemiciclo del circo romano. La causa principal de las acusaciones de la inquisición fue el credo del grupo: una fe sometida a la satisfacción de todos los placeres y a la práctica del sexo comunal. Los adamitas creían en el retorno al paraíso anterior al pecado original, gobernado por Adán, figura a la que rendían devoción. No sé si este paraíso era un lugar físico o psíquico. Mark Twain lo tenía claro: “Para Adán el paraíso es donde estaba Eva”

jueves, 8 de enero de 2009

Encontraremos un camino, y si no lo crearemos.

Descubierta casualmente como slogan de una marca de whisky, esta frase fue directamente a la pared que había delante de mi mesa de estudio, para que al levantar la vista Juanito el Caminante me recordara lo mismo cada noche: “Keep Walking"
En un día como hoy, 8 de enero, pero en el 216 A.c., el comandante en jefe cartaginés Aníbal Barca se encontraba en Capua, a las puertas de Roma. Estaba a un paso de concluir su objetivo, conquistar el norte de Italia, cumpliendo la promesa que había hecho a su padre “emplearé el fuego y el hierro para romper el destino de Roma”. Antes de esto había vencido en varias batallas a las tropas romanas, ya en Italia, demostrando sus dotes como estratega y pasando a los libros de tácticas militares. Y para llegar aquí culminó una de las hazañas militares más audaces de la Antigüedad: atravesar los Alpes con sus 80.000 hombres y 37 elefantes, los tanques de las guerras púnicas. Fue entre septiembre y noviembre del 218 A.c. Cuando la dureza de este trayecto, el frío y el hambre desmoralizaban a las tropas, Aníbal las arengó con la perspectiva de encontrarse pronto con el Po y la historia a puesto en su boca la frase que me acompaña: “Encontraremos un camino, y si no lo crearemos”. Aún sigue sin conocerse que paso utilizó para cruzar los Alpes. Lo cierto es que llegó al otro lado contactando en primer lugar son los pueblos del territorio de Turín. Pongo un planito, que no me gustan casi nada.



Este intento de conquista de Roma comenzó tras romperse el tratado del Ebro por el que las tierras al sur del río eran controladas por los cartagineses, incluida Toledo, que estaba bajo dominio cartaginés tras la batalla del Tajo en la que Aníbal venció a los pobladores de aquella esa pequeña villa: los carpetanos. Los asentamientos del pueblo carpetano se sitúan dentro del actual casco en los graveros Pinedo y Buenavista (paleolítico) y al Sur-Este en el Cerro del Bú (edad del bronce). No sería hasta el 197 a.C. cuando Roma conquistara y fundara Toletum (ciudad elevada). Y otro planito, que los tengo a puñaos. Es un croquis de localización del poblado Carpetano donde se destacan las doce elevaciones, cinco más que en Roma.

Los compañeros aníbales de hoy en día se encuentran buscando otro camino para atravesar los Alpes, para el tren de velocidad que debe comunicar Lyon con Turín. Sí, al mismo lugar donde llego Aníbal. Pero las modernas técnicas han permitido disponer tres opciones en el menú de “cómo pasar al otro lado de una montaña”: ascendiéndola, bordeándola o atravesándola. Se plantean para este proyecto varios túneles, uno de 53,1 Km. que pasaría a ser el más largo de Europa, superando al Eurotúnel del canal de La Mancha.


Este tramo Lyon-Turín está comprendido en el itinerario nº5 de las redes transeuropeas: Lisboa-Kiev. Un viajecito. Aunque también podríamos hacernos un Toledo-Roma en Tren de Alta Velocidad.


Aníbal, padecía el ansia del que sabe lo que quiere y pretende ponerse en marcha hacia ello. Aunque no conquistó Roma consiguió su objetivo de cambiar el destino romano. Las relaciones de Roma con los pueblos que controlaba cambiaron desde entonces. Su medio fue la guerra. Nada que ver con Gandhi para el cual fin y medio era lo mismo: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”