miércoles, 29 de abril de 2009

La alegría de ver y entender es el más perfecto don de la naturaleza. Albert Einstein.

Muchas veces me embobo observando a la gente. A veces en un bar, o cuando no hay nada mejor que hacer, y leer marea, en el metro o el autobús. Y otras, para hacer un descanso en el estudio, he mirado por la ventana como jugaban unos niños en el parque (qué envidia cambiar su balón por mi libro de oposición) o como mi vecino daba el tiempo a todos los que pasaban por la calle “Va a hacer un buen día”. No era difícil acertar esta predicción un día de agosto en La Mancha.

Un día como hoy, 29 de abril, pero en 1980 moría con ochenta años Sir Alfred Joseph Hitchcock, considerado como el maestro del suspense. Aunque nunca recibió un Oscar competitivo, en 1968 recibió un Oscar Honorífico a toda su carrera. Imposible es hacer aquí un recorrido por todas sus películas; por la bandadas de "Los pájaros" que acechaban a Tippi Hedren; por el vuelo de la avioneta que peinaba, al tiempo, un campo de maíz y el flequillo de Cary Grant, un hombre con “La muerte en los Talones”; por la cuchilladas sonoras de un Anthony Perkins con “Psicosis”; por la torpeza del inexperto asesino Paul Newman detrás de la “Cortina Rasgada”; o por cada una de las historias cortas de “Alfred Hitchcock Presents”, una de las series de televisión más exitosas de los EE.UU, donde se grabaría en la memoria colectiva la silueta de Hitchcock, diseñada por el mismo y la música que le identificaría a partir de ese momento.



Voy a detenerme en dos películas que me sorprendieron gratamente. La primera es “La Soga”, para no cerrar los ojos ni un momento ya que la película está rodada en una sucesión de tomas-secuencias. Hitchcock pretendía rodarla en tiempo real en una sola toma, pero las cámaras sólo podían grabar 10 minutos seguidos y se vio obligado a realizar varios cortes. En cada fin de rollo de la película se hacía pasar la cámara por detrás de un lugar oscuro, como las chaquetas de los personajes, para disimular el cambio, para engañar a la vista. Y en la genial “La ventana indiscreta” dónde un fotógrafo, James Stewart, recluido en su departamento debido a una pierna escayolada, se dedica a mirar por la ventana y hacer conjeturas acerca del comportamiento de sus vecinos de enfrente. Este fotógrafo espía valiéndose de toda herramienta a su alcance. Claro que esas ventanas sin persianas ni cortinas (al salir de España nos puede sorprender esta ausencia) ayudan al mirón.



El paseo del Miradero en Toledo, lugar desde el cual se mira hacia la vega del Tajo, se asienta en una zona enclavada sobre la antigua muralla. Fue creado en 1575 y su principal reforma fue efectuada en 1887, en la que ganó mucho terreno y fue arbolado y ajardinado.





















En los años 70 se acabó con el paseo para edificar una galería comercial subterránea, que acabó con el concepto del Miradero como lugar de encuentro diurno y al aire libre para pasar a ser lugar de reunión nocturna y a cubierto. Allí se instalaron multitud de bares y discotecas. El mes pasado, tras siete años de obras, el miradero volvió a recuperar su antigua imagen. Así se ve ( o al menos así lo vi yo ayer) el nuevo miradero, como un pequeño jardín urbano (no sé si el más pequeño de Europa):



Hitchcock aportó al cine un nuevo punto de vista y con estos ojos nuevos detrás de la cámara vio grandes escenas, como la del indiscreto mirón de la ventana. Desde El Miradero se puede tener una gran amplitud de miras, abarcándose de un vistazo todo el horizonte. Son dos buenas formas de mirar. Pero “Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.” Antoine de Saint-Exupéry.

lunes, 13 de abril de 2009

Una buena vida es aquella inspirada por el amor y guiada por la inteligencia. Bertrand Russell.

Todo el mundo duerme, más o menos, eso sí. Es un estado de reposo uniforme del organismo. Muchos sueñan mientras duermen, aunque no recuerden lo soñado. Algunos, como yo, sueñan despiertos, inventando situaciones futuras o cambiando algunas pasadas. Pero sólo un grupo reducido convierten sus sueños en anhelos y emplean toda su vida en conseguirlos.

No dormía; vagaba en ese limbo
en que cambian de forma los objetos,
misteriosos espacios que separan
la vigilia del sueño.

Las ideas que en ronda silenciosa
daban vueltas en torno a mi cerebro,
poco a poco en su danza se movían
con un compás más lento.

De la luz que entra al alma por los ojos
los párpados velaban el reflejo;
mas otra luz el mundo de visiones
alumbraba por dentro.

En este punto resonó en mi oído
un rumor semejante al que en el templo
vaga confuso, al terminar los fieles
con un amén sus rezos.

Y oí como una voz delgada y triste
que por mi nombre me llamo a lo lejos,
y sentí olor de cirios apagados,
de humedad y de incienso.

Entró la noche, y del olvido en brazos
caí, cual piedra, en su profundo seno:
dormí, y al despertar exclamé: “¡alguno
que yo quería ha muerto!”
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

Un día como el pasado 4 de abril, pero en 1968 murió de un disparo Martin Luther King. Fue un luchador nato por la defensa de los derechos de la población negra, pero no usó la violencia para perseguir estos sueños de libertad. Esta actitud le hizo merecedor del Premio Nobel de la Paz en 1964. Y aunque consiguió que se abolieran algunas leyes discriminatorias, a su muerte la igualdad no era una realidad. Fueron otros, inspirados por él, lo que siguieron con su trabajo para ver cumplido su sueño, su proyecto de igualdad entre razas. Cuarenta y un años después de la muerte de Martin Luther King, por primera vez en la historia, Estados Unidos tiene un presidente negro. “Soy el hijo de un hombre negro de Kenia y una mujer blanca de Kansas”, dijo Barack Obama
El más famoso discurso de Luther King fue "I Have a Dream (Yo tengo un sueño)" pronunciado enfrente del Monumento a Lincoln durante una marcha por el Trabajo y la Libertad en 1963.


“No nos hundamos en el valle de la desesperación. Aun así, aunque vemos delante las dificultades de hoy y mañana, amigos míos, os digo hoy: todavía tengo un sueño.{...}
Tengo un sueño: que un día todo valle será alzado y toda colina y montaña será bajada, los lugares escarpados se harán llanos y los lugares tortuosos se enderezarán y la gloria del Señor se mostrará y toda la carne juntamente la verá.”

El grupo irlandés U2 (podéis verlo en Barcelona el próximo 2 de julio), gran admirador de Martin Luther King, escribió la canción Pride (in the name of love), dedicada al soñador.



Huellas de esclavitud cuelgan del ábside de la iglesia de San Juan de los Reyes en Toledo. Son cadenas de los cautivos cristianos rescatados de las batallas de Málaga y Almería y que ellos mismos trasladaron hasta aquí.


El Monasterio de San Juan de los Reyes, de estilo gótico isabelino, fue construido por encargo de los Reyes Católicos (los que soñaron con la unificación territorial) para conmemorar la batalla de Toro. Tenía por fin sepultar los restos mortales de la reina y los de su esposo. En una vista exterior se puede contemplar el esbelto cimborrio, gran cápsula geométrica con forma octogonal que coronaría el monumental mausoleo. Este cimborrio, comenzado por el arquitecto Juan Guas continuado a su muerte por Simón de Colonia, y terminado por los hermanos Enrique y Antón Egas, estaba concebido como un cuerpo de luces. Sin embargo presenta sus ventanales cegados, en teoría como medida de seguridad arquitectónica, y sólo en dos de ellos hay abiertas dos pequeñas ventanas. Estudios recientes han demostrado la estabilidad de la estructura con estos ventanales abiertos, tal y como estaban establecidos en el proyecto original de Juan Guas.



No es justo, es inexplicable y cuesta creer que un maravilloso sueño se rompa y que peligre su genial destino. Pero los que conocieron de este sueño están, casi sin saberlo, involucrados en él. Sus vidas han cambiado, el recuerdo mantiene vivo el sueño y pueden aplicar el consejo de Paulo Coelho: “Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él. “

miércoles, 1 de abril de 2009

Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñes. José Ortega y Gasset

Después de acabar una carrera, además de tener un título que te permite acceder al mundo laboral, acumulas miles de clases, cientos de exámenes y decenas de profesores. Profesores de todo tipo: hay sabios que no enseñan y otros que saben muy poco, algunos son meros charlatanes y otros lectores de libro. La mayoría de ellos con una característica común: son aburridos. Pero no todos. El mejor profesor que he tenido, en veinte años como alumno, no estaba en la universidad ni en el instituto. Impartía lengua y literatura en los últimos tres años de EGB, y si posteriormente hubiera tenido alguno más como él quizás me hubiera decantado por las letras en lugar de por las ciencias. Aparentemente era igual al resto, preguntaba en los exámenes lo enseñado en las clases para poner la nota. Y nosotros le pusimos, como al resto, su sobrenombre (aunque el no viera los cuernos). La diferencia es que, además de enseñar, me hizo entender la literatura. Su método, cartesiano cómo descubrí años más tarde, era el de análisis-síntesis por el que primero se dividía todo el texto en partes para entenderlo y luego se unía lo entendido para formar otra vez un todo, pero un todo personal. Fue así como comencé a entender la poesía.

Un día como ayer, 31 de marzo, pero en 1596, nacía René Descartes, filósofo y matemático francés. Recibió de los jesuitas una sólida formación en la cultura clásica y filosofía, para después estudiar derecho en la Universidad. Destacó como filósofo, siendo considerado uno de los padres de la Filosofía moderna, gracias sobre todo a su discurso del método “para dirigir bien la razón y hallar la verdad en las ciencias”, que era en realidad el prólogo a tres ensayos científicos. Discurso, y no Tratado, para poner de manifiesto que no tenía intención de enseñar, sino sólo de hablar. Los preceptos de este método son:
- La evidencia (o duda metódica): No admitir nunca algo como verdadero, si no consta con evidencia que lo es.
- El análisis: Dividir las dificultades que tengamos en tantas partes como sea preciso, para solucionarlas mejor.
- La síntesis: Establecer un orden de nuestros pensamientos apoyándonos en la solución de las cuestiones más simples hasta resolver los problemas más complejos a nuestro alcance.
- El control: Hacer siempre revisiones amplias para estar seguros de no haber omitido nada.
Su frase: “Pienso luego existo” citada muchas veces en su versión latina: “cogito ergo sum”, es el resumen de su filosofía.

En Toledo no existe facultad de filosofía, aunque si se imparten diversas asignaturas de esta materia dentro de la Licenciatura de Humanidades, perteneciente a la Universidad de Castilla-La Mancha. El campus de esta Universidad se reparte por todo Toledo, ocupando varios edificios emblemáticos rehabilitados. El único levantado con un fin educativo es “la Universidad o Palacio de Lorenzana”, actual sede del Vicerrectorado. Fue construido a finales del siglo XVIII por iniciativa del cardenal Lorenzana. De planta rectangular, el poco espacio obligó a una ingeniosa solución de construir una doble escalinata pegada a la fachada para hacer una entrada digna desde el primer piso. Las fábricas exteriores de su fachada principal son de granito y ladrillo visto. En ésta se abre una portada de cinco vanos que se sustentan sobre columnas jónicas. A los lados, ocupando dos nichos, se encuentran sendas alegorías de las ciencias, labradas en piedra de Colmenar. Sobre el eje del pórtico se observa el escudo del cardenal Lorenzana, sostenido por dos ángeles tocando el clarín de la fama. El patio, de gran monumentalidad con sus columnas graníticas, es otro de los aspectos más imponentes del edificio.



Actualmente el mundo universitario se encuentra bastante revuelto por la entrada el año que viene en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), denominado proceso de Bolonia. Entre sus objetivos está promover la compatibilidad de las titulaciones y la movilidad de los estudiantes, facilitando su inserción en el mercado laboral europeo. La Declaración de Bolonia fue firmada por los ministros de educación de los socios de la Unión Europea en 1999. Y desde entonces los estados y las universidades debían trabajar para ajustar sus sistemas educativos para conseguir estos objetivos. El pasado mes de febrero se publicaron las órdenes que se establecen los requisitos de los nuevos títulos universitarios. Bolonia prevé que el sistema universitario esté compuesto por tres niveles: Grado, Master y Doctorado. En general, todas las carreras tendrán una formación inicial denominada Grado de 240 créditos, equivalentes en España a cuatro años, quedando los Master establecidos en uno o dos años. Y a partir de aquí vienen las diferencias entre las diferentes licenciaturas y diplomaturas. Algunos se desmarcaron de Bolonia intentando mantenerse como estaban (¿ajustes de sistemas educativos a mi?) Así se aprobó una directiva para que la carrera de Arquitectura se siguiera cursando en cinco años y la de Medicina, en seis. Otros intentaron ajustarse a Bolonia pero sin perder sus competencias, con acuerdos como el alcanzado por todos los Colegios Profesionales de las Ingenierías de ciclo corto y de ciclo largo, pasando los primeros a ser títulos de Grado y los segundos de Grado más Master. Y otros parece que pueden dejar de tener título de Grado o Master con Bolonia al no ser profesiones reguladas, como los ingenieros técnicos y superiores de informática, aunque se sigan impartiendo sus estudios.

La universidad debe proporcionar al estudiante todos los conocimientos necesarios para salir preparado a la vida profesional, conocimientos a los que pueden llegarse con algún método como el de Descartes. De todas formas no todo se aprende en la universidad, como bien sabía el mejor profesor que he tenido nunca: "En la escuela se enseña la vida, pero también hay que aprender de la vida." Miguel Sánchez Miguel.

lunes, 16 de marzo de 2009

Como no sabía que era imposible, lo hice. Albert Einstein.

En mi primera entrevista de trabajo el seleccionador me preguntó cuál era mi mayor defecto. No estaba preparado para la pregunta, creía que la entrevista se centraría en temas profesionales, así es que sin pensar mucho le dije que era muy cabezón. “Concrete algo más”. Y le trate de explicar que a veces, si me empeño en algo, aunque pueda parecer imposible conseguirlo, empleo todos mis esfuerzos, quizás dejando otras cosas de lado. Un día después del “ya le llamaremos” me llamaron para ofrecerme el puesto. No sé si le sonó a defecto ó a virtud.

Un día como antes de ayer, 14 de marzo, pero en 1879 nacía Albert Einstein, el científico del siglo XX (cómo Newton lo fue de los dos siglos anteriores y aún se espera al del XXI). En 1905, a la edad de 26, escribió, en su tiempo libre, cuatro artículos fundamentales sobre la física de pequeña y gran escala. En el primero de ellos explicaba el movimiento browniano, en el segundo el efecto fotoeléctrico y los dos restantes desarrollaban la relatividad especial y la equivalencia masa-energía, E=mc², probablemente la ecuación de la física más conocida del mundo. Y ello en un marco teórico simple y con base en postulados físicos sencillos., “No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela” decía. En 1915 presentó la Teoría General de la Relatividad, en la que reformuló por completo el concepto de gravedad y en 1921 obtuvo el Premio Nobel de Física, pero no por la Teoría de la Relatividad, pues el científico encargado de evaluarla no la entendió, sino por su explicación del efecto fotoeléctrico y otras contribuciones a la física.
Einstein era francamente inteligente, pero no exageradamente más que sus compañeros. "No tengo talentos especiales", afirmó, "Soy apasionadamente curioso, nada más". Y un gran “cabezón” diría yo. Durante sus últimos años Einstein trabajó por integrar en una misma teoría las cuatro Fuerzas Fundamentales (nuclear fuerte, nuclear débil, electromagnética y gravitatoria), tarea aún inconclusa.

Aunque menos conocida, también es destacable su faceta humanista (a pesar de algunos oscuros asuntos familiares) y pacifista (aunque al principio apoyó la investigación de la bomba nuclear), reflejadas ambas en las frases a él atribuidas, que con música y fotografías, aparecen en este vídeo.



Días antes de su 44 cumpleaños, el 6 de marzo de 1923, Einstein visitó Toledo acompañado por su segunda mujer Elsa. Así hablaba su diario de Toledo: "Uno de los días más hermosos de mi vida. Cielo radiante. Toledo es como un cuento de hadas. {...} Las calles y la plaza del mercado, vista de la ciudad, el Tajo con algunos puentes de piedra; cuestas de piedra, agradables planicies, catedral, sinagoga. Puesta de sol con resplandecientes colores en nuestro regreso. Un pequeño jardín con una vista cerca de la sinagoga. Una magnífica pintura de El Greco en una pequeña iglesia (entierro de un noble), entre las cosas más productivas que vi. Un día maravilloso."
En las fotografías puede verse a Einstein en el Museo del Greco (con la Iglesia de San Cristóbal al fondo) y en el Puente de Alcántara.


El otro puente de piedra que pudo ver Einstein en Toledo es el puente de San Martín, levantado en el siglo XIII en sustitución de otro que hubo más abajo, cuyos restos son aún visibles y que fue destruido por una gran crecida del Tajo. En torno a este puente existe una leyenda conocida cómo "La Leyenda de la mujer del alarife" o "La Leyenda de la mujer del arquitecto" (no tengo claro que fuera arquitecto o ingeniero de caminos). Relata cómo la esposa del arquitecto, para salvaguardar el honor de su marido que había equivocado los cálculos de cimentación del puente (quizás si fuera arquitecto) y temía su deshonra cuando al quitar el andamiaje su obra se viniera abajo, decidió prenderle fuego protegida por la oscuridad de la noche. El puente quedó destruido por las llamas y el arquitecto volvió a construirlo subsanando los anteriores fallos. Tiempo después la mujer decidió confesar su acción al obispo, que al entender que había obrado por amor, mandó construir en piedra una imagen de la protagonista y colocarla en la parte central de la estructura del puente.



No asumió la mujer del alarife la suerte que el destino le tenía deparado al puente de San Martín. No se dio por vencida, cabezona ella. Cómo tampoco nunca se dio por vencido Einstein, murió intentando encontrar más teorías. No es que fracasara en estos últimos intentos, ya había alcanzado el éxito antes, a pesar de los presagios de su profesor de séptimo grado "no llegarías a nada en la vida". Pero era un inconformista, pues tras conseguir una meta, se planteaba otra nueva. No disfrutaba tanto con las metas alcanzadas como con el trabajo realizado para alcanzarlas. Lo importante no era destino, sino el camino recorrido hasta él. Pararse es conformarse y “Se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso.” C.C.Cortez.

jueves, 12 de marzo de 2009

La guerra es un método de desatar con los dientes un nudo político que no se puede deshacer con la lengua. Ambrose Bierce

Comenzaría hoy con alguna anécdota de la mili, en las guardias o en los campos de maniobras con el CETME, o de la noche de los quintos, tapiando porterías o pintando ermitas de rosa. Y luego probablemente reconocería que, a pesar de hacer algún amigo para toda la vida, fue un año perdido. Pero no la hice. Después de dos prórrogas por estudios, finalmente el Servicio Militar Obligatorio desapareció de España el 31 de diciembre de 2001. Desde entonces existe un ejército profesional que, según la constitución, debe “garantizar la soberanía e independencia de España y defender su integridad territorial”. Supongo que esto quiere decir que debe estar preparado para la guerra.

Un día como hoy, 12 de marzo, pero en 1919, nacía Miguel Gila. Para mí uno de los dos mejores humoristas españoles (el otro es Eugenio). Alternó durante cincuenta años actuaciones en teatros, radio, televisión con su humor gráfico en revistas como La Codorniz (“La revista más audaz para el lector más inteligente” de Miguel Mihura), Hermano Lobo (fundada por Chumi Chumez) y Exendra.

Gila fue el pionero de los monólogos cómicos, destacando sus diálogos figurados por teléfono, sobre todo los de tono surrealista de la guerra. Tono adquirido probablemente en 1938, cuando, incorporado en plena guerra civil en el Quinto Regimiento de Enrique Lister, fue fusilado junto con un grupo de republicanos por un pelotón borracho. Tuvo suerte, no fue alcanzado por ninguna bala y se hizo el muerto hasta que pudo huir por la noche. "Nos fusilaron al anochecer, nos fusilaron mal. El piquete de ejecución lo componían un grupo de moros con el estómago lleno de vino, la boca llena de gritos de júbilo y carcajadas” contaba en sus memorias. Más tarde fue encarcelado, compartiendo campo de prisioneros con el poeta Miguel Hernández (otra vez el pelón murciano). Concluida la guerra continuó trabajando, en España o en su exilió voluntario argentino (del 68 al 85), hasta el 14 julio de 2001, cuando falleció por su enfermedad pulmonar crónica.



No tuvo la misma suerte con su fusilamiento el Alcázar de Toledo. Al comienzo de la Guerra Civil Española militares sublevados contra la República se refugiaron en él. Las fuerzas republicanas empezaron el asedio sobre el fortín y en septiembre de 1936 bombardearon el edificio. A finales de septiembre Franco decidió desviar las tropas que se dirigían a Madrid para liberar a la guarnición asediada, haciendo su entrada en la ciudad el 28 de septiembre.
Antes, la mañana del 18 de septiembre, en presencia de la prensa invitada por el Gobierno republicano, las minas detonadas destruyeron completamente la torre sudoeste del edificio. El vídeo de esta detonación está recogido dentro de la película de propaganda franquista Sin novedad en el Alcázar (Augusto Genina, Italia 1940)



De la plaza de Zocodover sólo quedó en pie, en increíble equilibrio, el arco de la sangre. Al fondo el Alcázar todavía conservaba una de sus torres.


Toledo mantiene símbolos franquistas ó pre-constitucionales, como la inscripción en piedra junto a la puerta principal del ayuntamiento, "El Ángel Caído" de la fachada este del Alcázar o la gran vidriera con el escudo franquista del comedor de gala de la Academia de Infantería. La semana pasada se conoció que el Ministerio de Defensa está estudiando la retirada de esta última en cumplimiento del artículo 15 de la ley de la memoria histórica: “Las Administraciones públicas tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura {...} no será de aplicación cuando {...} concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la Ley”

Dicen que la historia la escriben los vencedores. Pero hay hechos que no cambian, los cuente quien los cuente. No cambia el número de muertos. Y no cambia la destrucción del Alcázar y de la plaza de Zocodover de Toledo en la guerra civil. Quizás la visión surrealista de Gila haga ver las terribles consecuencias de todas las guerras y que “gracias a la guerra uno no sólo puede morir por sus ideales, sino que incluso puede morir por los ideales de otro.” Jaume Perich

lunes, 2 de marzo de 2009

Estoy seguro de que la buena música la vida alarga. Jehudi Menuhin

Mi Educación General Básica incluía música, midiendo el tiempo con el brazo, entre negras y silencios, y aprendiendo a tocar un instrumento, la flauta dulce. La actividad flautil se intensificaba cuando llegaba la navidad siguiendo aquel camino que llegaba a belén. Más tarde, en el Bachillerato Unificado Polivalente, (que ganas de poner adjetivos para luego reducirlo con siglas) aunque no tocamos ningún instrumento (sólo nos inventamos otro tipo de flauta, el “picolobo” ó flautín), conocimos la obra de algunos que dedicaron su vida a su instrumento.

Un día como ayer, 1 de marzo, pero en 1810, nació en Polonia Frédéric Chopin. Excelente pianista y representante del romanticismo musical, cultivado con las formas breves (nocturnos y baladas), con los géneros clásicos (sonatas, conciertos y preludios) y con piezas de su añorada patria polaca (polonesas y mazurcas). La mayoría de sus composiciones son para piano solo y en todas hay un piano involucrado, siempre con título genérico y un número. Murió, como otros genios, de tuberculosis, de la que había intentado recuperarse durante dos inviernos en Mallorca (algunos si confiaban en poder sanar en Mallorca). Allí dejó un piano que se exhibe en el museo “Celda Chopín” de la Cartuja de Valldemossa. Una resolución del Parlamento Europeo del 10 de abril de 2008 sugiere que, con miras al 200 aniversario del nacimiento de Federico Chopin, el año 2010 se denomine "Año Europeo de Federico Chopin"

Las piezas de Chopin han sonado en muchas películas, algunas de ellas autobiográficas, aunque quizás la más recordada sea “El pianista”, galardonada con tres Premios Oscar: Mejor Director, Mejor Actor Protagonista y Mejor Guión Adaptado, de un total de 7 nominaciones. Es una adaptación de las memorias del músico polaco de origen judío Władysław Szpilman durante la segunda guerra mundial y la invasión de Polonia por los alemanes. Esta buena película, aunque no de mi predilectas, tiene una escena impresionante en la que Szpilman, que sobrevive en 1943 escondido de los nazis en el exterior del gueto, encuentra una lata de pepinillos en conserva entre las ruinas de las casas bombardeadas , pero nada con que poder abrirla y... el resto de la escena está en el video, incluida la primera balada Op. 23 (otra vez música y cine, primer y séptimo arte). Esta pieza fue compuesta por Chopin en Viena en 1831 mientras en su tierra natal se producía el Levantamiento de Noviembre, la insurrección polaca contra los rusos (los polacos siempre entre alemanes y rusos).



Y los mismos nazis que ocupaban Polonia realizaron un tour por España en 1941 para preparar la posterior reunión que Franco y Hitler celebraban en la ciudad francesa de Hendaya y para, según cuentan las crónicas, buscar del Santo Grial en el monasterio de Montserrat. Fue Heinrich Himmler, Comandante en Jefe de las SS y ordenante de la matanza de millones de judíos y polacos, el que antes que Monserrat visitó Toledo el 21 de octubre de 1940. Himmler se hallaba obsesionado con el Santo Grial, que creía poseedora de poderes mágicos increíbles que le garantizasen el dominio del mundo y, supuestamente, la vida eterna. Además de El Santo Grial, Himmler en Toledo (antigua capital del Reino de los Visigodos) buscaba la mesa de Salomón, una reliquia antigua saqueada por los visigodos de Roma, y antes de Jerusalén. La leyenda antigua decía que "El que posea la Mesa de Salomón será el dueño del mundo" y que esta “era un potente ordenador sobrenatural, capaz de materializar físicamente cualquier energía, concepto o plano teórico, y además podía mostrar imágenes de tiempos pasados y futuros, lo que le convertía en un objeto sagrado con un poder inigualable”. En la foto la comitiva nazi sube por el lateral del Ayuntamiento de Toledo. Al fondo se puede ver la Catedral.


Algunos como Szpilman buscaban abrelatas para sobrevivir, otros como Himmler el Santo Grial para la vida eterna y otros como Josep Mascaró, siguiendo la virtud aristotélica del término medio, optan simplemente por vivir, una filosofía plasmada en el nuevo spot de Coca Cola.



“No te entretengas en tonterías ... que el tiempo corre muy deprisa ... y te aseguro que lo único que no te va a gustar de la vida es que te va a parecer demasiado corta.”

martes, 24 de febrero de 2009

El miedo te mantiene prisionero. La esperanza te da la libertad. Frank Darabont.

La mayoría de mis seis años de tardes de domingo universitarias acababan con la película sin cortes del Megahit de Telemadrid. Este espacio, en antena desde el 97 y actualmente emitido los viernes, precedía a la película, recogiendo características del rodaje y anécdotas. Eran por lo general grandes películas, pero una noche cualquiera en aquel piso de Lucero vi por primera vez la mejor, la que se convirtió en mi película a perpetuidad, y ya he perdido la cuenta de cuantas veces más la he visto.

Un día como hoy, 24 de febrero, pero en 1995, se estrenaba en España la película Cadena Perpetua. Fue nominada a 7 premios Oscar, incluyendo el de mejor película, pero no se llevó ninguno, los acapararon Pulp Fiction y Forrest Gump. Aún así nadie la tachó de perdedora, era un triunfo que una película desconocida de un director novel, Frank Darabont, llegará hasta allí. Andy Dufresne (Tim Robbins), un vicepresidente de banco sensible y fiel a sus principios, es encarcelado en Shawshank, (Te encierran de por 'vida', y eso es justo lo que te quitan), acusado de matar a su mujer y a su amante. Allí redime, en compañía de Red (Morgan Freeman), sus pecados, como anuncia el título original, The Shawshank Redemption (yo la quería, es solo que no supe hacérselo ver. Yo la mate Red, no apreté el gatillo pero hice que se alejara, y por eso murió, por mi culpa, por mi forma de ser {...} si cometí errores ya los he pagado y con intereses). El guión está basado en el relato de Stephen King "Rita Hayworth and Shawshank Redemption", primero de los cuentos que componen el libro “Las Cuatro Estaciones”, y cuyo subtítulo es “Esperanza, primavera eterna”, (Recuerda Red que la esperanza es algo bueno, quizá lo mejor de todo y las cosas buenas no mueren). La película alterna un lenguaje presidiario con momentos de alta poesía, como por ejemplo, cuando la voz en off de Red, que acompaña la película, comenta el efecto que causa sobre los presidiarios oír el dueto "Che soave Zeffiretto", de Las bodas de Fígaro de W.A.Mozart.




"No tengo ni la más remota idea de que coño cantaban aquellas dos italianas. Y lo cierto es que no quiero saberlo. Las cosas buenas no hace falta entenderlas. Supongo que cantaban sobre algo tan hermoso que no podía expresarse con palabras y que precisamente por eso te hacía palpitar el corazón. Os aseguro que esas voces se elevaban más alto y más lejos de lo que nadie viviendo en un lugar tan gris pudiera soñar. Fue como si un hermoso pájaro hubiese entrado en nuestra monótona jaula y hubiese disuelto aquellos muros y por unos breves instantes hasta el último hombre de la prisión se sintió libre".

En Hispanoamérica la película se tituló Sueños de libertad. Y a la libertad cantó Joan Manuel Serrat un poema de Miguel Hernández, un poeta que vivió una parte de su vida encarcelado y entre rejas murió (empeñarse en vivir o empeñarse en morir, es la pura verdad). El año pasado la cantaba en compañía de otro pájaro, Sabina, regalándome otra noche para recordar (algunos pájaros no pueden ser enjaulados, sus plumas son demasiado hermosas. Y cuando se van volando se alegra esa parte de ti que siempre supo que era un pecado enjaularlos) y en septiembre de 1975 en el parque de atracciones de Madrid.




Para la libertad, sangro, lucho, pervivo,
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

En Toledo, además de las cárceles secretas de la inquisición, está el Alcázar, convertido en prisión del estado en 1643. Edificio rectangular construido por Carlos V sobre un castillo medieval, y este sobre un palacio romano empleado también por visigodos y musulmanes, que también lo usaron como cárcel (estos muros embrujan: primero, los odias. Luego, te acostumbras. Y al cabo de un tiempo, llegas a depender de ellos. Eso es institucionalizarse). Situado sobre la colina más alta de la ciudad, es el edificio más visible. Sus 4 fachadas, pertenecen cada una de ellas a un estilo arquitectónico distinto: en la fachada este restos del viejo castillo medieval, la oeste de estilo renacentista, la norte diseñada por Covarrubias de estilo plateresco y la fachada sur, obra de Juan de Herrera, de estilo Churrigueresco. Ha sido palacio real no habitado por reyes, cuartel militar, sede de la Academia de Infantería y en la actualidad, sede de la Biblioteca Regional. Hace poco se ha aprobado técnicamente el proyecto de iluminación artística del Alcázar de Toledo, enmarcados dentro del Fondo de Inversión Local del gobierno de España.

Cadena perpetua te atrapa desde el principio y va crescendo hasta uno de los finales más bellos de las últimas décadas del cine. Andy Dufresne no perdió la esperanza de escapar de la cárcel de piedra y de la prisión de sus ataduras mentales, y encontrar un lugar como Zihuatanejo (un pequeño lugar en el Oceano Pacífico. ¿Sabes lo que dicen los mexicanos del Pacífico? Que no tiene memoria. Allí quiero vivir por el resto de mi vida. Un sitio cálido que no tenga memoria.) cumpliendo así su sueño porque, según Suenens “la esperanza no es un sueño sino una manera de transformar los sueños en realidad”